El desarrollo y aplicación del talento no se ubica en la cantidad y el volumen de conocimientos, sino en la capacidad de aprender y de transferir las nuevas competencias consiguiendo un impacto positivo e importante en nuestro entorno personal.

Todo tipo de talento está compuesto por tres ingredientes principales con características específicas:

CAPACIDAD

Conjunto de conocimientos, habilidades, actitudes y competencias que se desarrollan dentro de la empresa (o de cualquier otro entorno).

COMPROMISO

Grado de involucración hacia la empresa (organización) a través del esfuerzo invertido en el trabajo dentro de ella.

ACCIONES

Actuaciones y conductas llevadas a cabo dentro de una organización intermediadas por el compromiso interno con la misma y las capacidades del propio individuo.

Desarrollar el talento no es proporcionar información

La información no es el nivel del conocimiento. El conocimiento es el conjunto de saberes y habilidades que utilizamos para resolver algo, para lograr adaptarnos a las circunstancias que nos rodean. Por lo tanto, la información debe responder muy nítidamente a la persona para responder a la pregunta ¿para qué me sirve?, ¿qué problema me resuelve?

Desarrollando el talento

El talento crece con la práctica. Con la práctica intensa de los conocimientos que hemos adquirido, con la práctica de las habilidades que sabemos que debemos desplegar, etc.Necesitamos una práctica intensa de la misma.

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