COMUNICADO 2020/4, 28 de Mayo de 2020. Régimen de vacaciones para 2020

El régimen de vacaciones para 2020 queda modificado y se justifica el incumplimiento de solicitud de tres meses de antelación respecto a la fecha de inicio del posible disfrute, así como que su consolidación haya de ser conocida con dos meses de antelación al inicio del posible disfrute.

Días de vacaciones

Son 23 días laborables de vacaciones por año trabajado o la parte proporcional que corresponda en función del tiempo trabajado.

En el caso de contratos de duración determinada o indefinida a tiempo parcial, las vacaciones anuales comprenderán en cómputo de horas las que correspondan a la jornada diaria del trabajador o trabajadora por el número de días a que tenga derecho.

Periodos de disfrute

Habrá hasta dos períodos de disfrute a elección de la persona trabajadora.

Se puede optar por el fraccionamiento en tres períodos con autorización expresa de la dirección, salvo cuando se trate de servicios o proyectos que tengan establecido una fecha de cierre por vacaciones.

Con el fin de garantizar el descanso de la persona trabajadora, especialmente en la situación de crisis COVID-19, las vacaciones han de coincidir en periodo estival, comprendido entre el 1 de junio y 30 de septiembre, 10 días laborables continuados.

La dirección podrá excluir como periodo vacacional aquel en que se produzcan puntas o mayor carga de trabajo, previa información a los responsables municipales del servicio.

Aquellos servicios o proyectos con más de una persona en el equipo no podrán coincidir en los periodos vacacionales elegidos.

Autorización de las fechas

Con anterioridad al 15 de Junio de 2020

Excepciones

Se excluyen de este régimen los trabajadores en situación de ERTE.

Sociedad Digital en España 2019

#sdiE19: La digitalización de las PYMES y la formación digital, claves para reactivar la economía y generar empleo tras la covid-19

Fundación telefónica presenta ‘Sociedad Digital en España 2019’, el informe que recoge los indicadores y las principales tendencias que conforman el grado de evolución de la transformación digital de nuestro país.

El informe ‘Sociedad Digital en España 2019’ dibuja una panorámica que refleja el estado de despliegue de las infraestructuras de telecomunicaciones, el nivel de implementación de las tecnologías más vanguardistas, el estado del arte de la vida digital de los españoles, y el grado de desarrollo en este campo que presentan las Comunidades Autónomas.

España se encuentra inmersa en la cuarta revolución basada en la digitalización y en los datos. Una transición digital que aunque presenta retos e incertidumbres, también tiene efectos muy positivos y ofrece, a su vez, grandes oportunidades. Sin ir más lejos, la presente crisis de la covid-19 nos ha obligado a repensar de la noche a la mañana la manera de vivir, estudiar, trabajar y disfrutar, y aquí la elevada digitalización de España ha hecho que la adaptación haya sido rápida y ha permitido la continuidad de muchas actividades esenciales.

En cualquier caso, para acometer esta transformación digital, según el informe de ‘La Sociedad Digital en España 2019‘, editado por Fundación Telefónica, es necesaria una aceleración de la digitalización de la industria, sobre todo de las PYMES y los Autónomos, y una mayor formación digital de los españoles. Estos dos factores son clave para reactivar la economía tras la covid-19 y generar empleo.

 

Algunas cuestiones que invitan a la reflexión:

En una sociedad en la que la digitalización de todas las actividades cotidianas crece de forma imparable, la falta de capacitación digital puede llegar a convertirse en un factor de exclusión social. Esta situación se agrava si la empleabilidad de las personas depende cada vez más de su nivel de capacitación digital.

Ahora más que nuca, la competencia digital se presenta como una oportunidad ante esta crisis de la covid-19. Se trata de otro factor clave para reactivar la economía.

En nuestro país poco más de la mitad de las personas entre 16 y 74 años poseen capacidades digitales básicas. A pesar de estos bajos niveles, la tendencia parece positiva y los usuarios con capacidades digitales avanzadas han pasado del 32% de la población en 2017 al 36,1% en 2019. También aumentan los usuarios con capacidades digitales básicas (del 28% al 32%), fundamentalmente por la incorporación de nuevos usuarios de internet.

La falta de habilidades digitales es una de las principales causas que limitan el uso de diferentes servicios digitales: El 14,5% de la población no compra en internet por falta de habilidades o conocimientos.

La Inteligencia Artificial fue la tecnología digital más revolucionaria, el ocio digital fue el sector puntero en el crecimiento del uso de internet, un sector que probablemente se ha incrementado durante el confinamiento de la covid-19 junto al teletrabajo o la formación en remoto, entre otras.

El ocio digital fue el sector puntero en el crecimiento del uso de internet, y se ha incrementado durante el confinamiento de la covid-19.

En 2019, el acceso a la música y multimedia, dos contenidos estrechamente vinculados al ocio digital, se situaban a la cabeza de actividades realizadas por internet. El 63,1% de los usuarios escuchaba música, programas de radio online o pódcasts, y el 51,9% veía contenido multimedia.

En el sector audiovisual una de las tendencias más relevantes fue el crecimiento espectacular de los abonados a la televisión de pago: a principios de 2019 había en España cerca de siete millones de abonados a la televisión de pago en sus distintas modalidades (datos de la CNMC), lo que supone un crecimiento en torno al 25% desde 2015.

Otro ámbito relevante en nuestra vida digital fue el videojuego con una sólida actividad de negocio, cuya facturación en 2018 ascendió a 530 millones de euros, un 12% más que el año anterior. Durante ese mismo periodo, el cine facturó 585 millones o la música grabada registró 237 millones. España, que se erigió como uno de los países europeos en los que los eSports generó más pasiones: un 23% de usuarios los consumían de forma regular frente a naciones como Austria y Suiza, que presenaron unas cifras del 6% y el 7%, respectivamente.

La sociedad española es cada vez más digital, pero ello suscita, a su vez, dudas y preocupaciones sobre el uso que se hace de la tecnología. Fenómenos como los ciberdelitos, la proliferación de las fake news y el deep fake o problemas asociados a la privacidad nos hacen vulnerables y suponen riesgos asociados a la digitalización que hay que combatir y eliminarlos.

Casi el 41% de los internautas considera que los problemas de seguridad limitan de manera importante la utilización de nuevos servicios.

En España, de acuerdo con el ONTSI, el nivel de confianza en Internet se ha mantenido constante en los últimos años: en torno al 42% de los internautas declaran tener mucha o bastante confianza en internet.

Únicamente el 20,7% de los usuarios de Internet muestra mucha o bastante confianza dando información personal por e-mail o mensajería instantánea, porcentaje que sube al 29,8% en el caso del alta en servicios online.

Uno de los desafíos que presenta esta revolución digital es la inclusión, debemos asegurarnos de que sea una digitalización para todos, que nadie se quede atrás en este proceso de cambio ni resulte perjudicado, directa o indirectamente, por la tecnología. El proceso de transformación repercute directamente en la economía, en la democracia y en la aplicación efectiva de los derechos. Por ello, las políticas sociales y fiscales también deben adaptarse a la sociedad digital para acompañar a las personas y mitigar el impacto de la automatización en el mercado laboral y en las contribuciones fiscales.

Hay que apostar por una transición digital justa, inclusiva y sostenible en su Manifiesto Digital. Este documento aboga por definir un Nuevo Pacto Digital, es decir, un nuevo contrato social que asegure una colaboración más amplia y abierta entre gobiernos, empresas y sociedad civil, y en el que la tecnología sirva para mejorar la vida diaria de todas las personas. Se trata de renegociar, redefinir y reafirmar valores comunes para construir nuestro futuro digital sobre la base de principios como la equidad y la no discriminación, la responsabilidad, la inclusividad y la capacidad de elección y en el que la tecnología sirva para mejorar la vida diaria de todas las personas.

Los beneficios de la digitalización no deben llegar solo a unos pocos y debemos asegurarnos que todos participen en un mundo conectado. Se necesita un nuevo paradigma de políticas y de regulación basado en la rendición de cuentas, la transparencia y la autorregulación, junto a un enfoque más adaptado al entorno digital de las políticas públicas y la supervisión de los mercados. Las empresas tendrán que adoptar un enfoque ético para el uso de los datos y de nuevas tecnologías, como la inteligencia artificial o los algoritmos, y asumir su responsabilidad por el impacto que generan en la sociedad.

Para descargar el informe haz clic aquí

 

PLAN DE CONTINGENCIAS PARA EL RETORNO A LOS CENTROS DE TRABAJO en el periodo de crisis COVID-19

MEDIDAS A IMPLEMENTAR

Medidas generales

La reanudación de la actividad se guiará por el principio de minimización del riesgo.

Como indica la propia normativa de urgencia elaborada con ocasión del COVID-19 el teletrabajo debe implantarse, y mantenerse allí donde sea posible, mientras dure esta crisis. Se mantendrá el teletrabajo en aquellos puestos en los que sea posible para evitar desplazamientos y contactos, y las reuniones deberán realizarse por medios telemáticos, en los casos en los que sea posible, hasta el control del virus. La empresa garantiza el derecho a la desconexión digital de los trabajadores/as que desempeñen su labor mediante el teletrabajo.

Medidas para adaptar los centros de trabajo

Higiénicas

De forma general, las medidas higiénicas son responsabilidad del titular del centro de trabajo. En el caso que las instalaciones sean titularidad de REDconsultora:

  • Limpieza exhaustiva y desinfección de todas las instalaciones
  • Reforzar la limpieza de los filtros de aire y aumentar el nivel de ventilación de los sistemas de climatización para renovar el aire de manera más habitual.
  • Dotar al centro de carteles informativos relativos al lavado de manos e higiene respiratoria (forma de toser y estornudar).

Organización de los puestos de trabajo

La disposición de los puestos de trabajo, la organización de la circulación de personas y la distribución de espacios (mobiliario, estanterías, pasillos, etc.), en el centro de trabajo debe modificarse, en la medida de lo posible, con el objetivo de garantizar el mantenimiento de la distancia de seguridad de 2 metros.

La persona trabajadora que desarrolle su actividad en un centro dónde concurran personas de otras empresas y personal propio de la administración, entenderá a este criterio según establezcan los responsables del centro.

En caso de imposibilidad, deberán tomarse las medidas de protección necesarias para obviar el contagio por contacto. En todo caso, se debe atender a las normas de uso de las instalaciones en los espacios compartidos para mantener la distancia de seguridad; por ejemplo, en ascensores, accesos y zonas comunes, salas de reuniones, etc.

Medidas se seguridad y prevención

Se mantiene la obligación para las empresas de evaluar el riesgo de exposición, siguiendo las recomendaciones del servicio de prevención y autoridades sanitarias. Como novedad, se especifica que esta evaluación debe realizarse por tarea y no en general para toda la actividad; de tal forma que el riesgo de exposición, y por tanto las medidas de protección pueden ser distintas en función del puesto de trabajo.

Se adaptará la evaluación al nuevo riesgo en cada puesto de trabajo, identificando el riesgo de exposición al virus de las diferentes actividades que se desarrollan en el centro de trabajo. De su resultado se obtendrá la necesidad del establecimiento de qué medidas, superiores y o correctoras de estas, se han de establecer. Para ello, se contará con la participación de las personas trabajadoras.

Según la Ley de Prevención de Riesgos Laborales, ésta será actualizada cuando cambien las condiciones de trabajo; y, en todo caso, se someterá a consideración y se revisará, si fuera necesario, con ocasión de los daños para la salud que se hayan producido. Esta adaptación es esencial y obligada normativamente, puesto que cada puesto de trabajo se va a ver afectado por un riesgo nuevo, el contagio con el COVID-19.

El Servicio de Prevención propio efectuará tal evaluación de riesgos.

Las personas trabajadoras de REDconsultora serán informadas y consultadas de la adecuación, así como del desarrollo del proceso de evaluación. En base a esta evaluación de riesgos, se preverán las medidas preventivas y de protección para cada puesto concreto, por lo que la evaluación debe cubrir el espectro más amplio posible de riesgos derivados de la nueva situación, en función las particularidades de cada puesto de trabajo.

La evaluación no se efectuarán tan solo teniendo en cuenta las condiciones de los puestos de trabajo sino también las condiciones psicofísicas, de salud, de las personas que los ocupan. Los grupos especialmente sensibles frente a la COVID-19 deben reincorporarse en último lugar, cuando tengan el riesgo controlado, debiendo reflejarse ese criterio en la evaluación de riesgos.

La evaluación se realizará dentro de los parámetros normativos establecidos entre otros, por el art. 25 de la Ley de Prevención de Riesgos Laborales respecto a los trabajadores especialmente sensibles.

Los grupos vulnerables para COVID-19, definidos por el Ministerio de Sanidad son: las personas con diabetes, enfermedad cardiovascular, incluida hipertensión, enfermedad hepática crónica, enfermedad pulmonar crónica, enfermedad renal crónica, inmunodeficiencia, cáncer en fase de tratamiento activo, embarazo y mayores de 60 años. Respecto de los mismos, es especialmente importante la resolución del Servicio Nacional de Salud en cuanto a su posible aislamiento.

Formación e información de las personas trabajadoras

De acuerdo con la normativa de riesgos laborales, se informará a las personas trabajadoras de forma fehaciente, actualizada y habitual de las recomendaciones sanitarias que deben seguir de forma individual.

Prevalecerán a estas medidas las consideraciones establecidas por el Ministerio de Sanidad, que serán informadas a las personas trabajadoras especificando las fuentes oportunas.

La empresa estará al día de las últimas normativas, informaciones y noticias, para implementar las medidas que sean necesarias de manera ágil y mantendrá en todo momento informadas a las personas trabajadoras.

Equipos de protección

Los equipos de protección individual serán adecuados a las actividades y trabajos a desarrollar.

La organización es responsable de:

  • Proveer a las personas trabajadoras de los productos de higiene necesarios para poder seguir las recomendaciones individuales, adaptándose a cada actividad concreta. Con carácter general, es necesario mantener un aprovisionamiento adecuado de jabón, solución hidroalcohólica y pañuelos desechables.
  • Contar con aprovisionamiento suficiente de material de protección, especialmente guantes y mascarillas para las personas trabajadoras, cuando así lo indique la evaluación del riesgo.

Coordinación de actividades empresariales

Cuando en el centro de trabajo concurran personas trabajadoras de otras empresas, bien de forma esporádica o puntual, bien de forma continuada, se establecen reglas de coordinación que vayan en la línea de las recomendaciones que vamos a señalar.

En este caso, se estará a lo dispuesto en Real Decreto 171/2004, de 30 de enero, por el que se desarrolla el artículo 24 de la Ley 31/1995, de 8 de noviembre, de Prevención de Riesgos Laborales, en materia de coordinación de actividades empresariales, en función del nuevo riesgo al que todo el conjunto de personas trabajadoras está expuesto. La organización fomentará la comunicación entre las distintas empresas concurrentes para evitar contagios y tomar las medidas preventivas de forma coordinada, con el fin de garantizar la seguridad y salud de las personas trabajadoras.

Las diferentes administraciones, titulares de los centros, deberán tomar las medidas necesarias (información, instrucciones, control y vigilancia) para evitar el contacto dentro del centro de trabajo.

Medidas de tránsito al retorno a los centros de trabajo

En función a las medidas y protocolos establecidos por las autoridades y los responsables de los centros de trabajo, se podrá dar una reincorporación paulatina a los centros de trabajo, en función de las actuaciones y tareas a realizar.

En este sentido, se podría establecer una disposición de las actuaciones del servicio a nivel individual de forma presencial, cuando se dieran las circunstancias oportunas, manteniendo el resto de las actuaciones en situación de teletrabajo.

Para la actuación presencial a nivel individual, se habrá de considerar:

  • Que la persona usuaria ha de ser informada de esta posibilidad.
  • Que la persona usuaria lo solicite.
  • Que ha de facilitarse un certificado que acredite su desplazamiento, si fuera necesario.

Medidas antes de ir al trabajo

Si se presentan síntomas (tos, fiebre, dificultad al respirar, etc.) que pudieran estar asociados con el COVID-19, no se acude al centro de trabajo y hay que contactar con el teléfono de atención al COVID-19 o con el centro de salud de atención primaria y seguir sus instrucciones. No hay que acudir al  puesto de trabajo hasta que se confirme que no hay riesgo para la persona trabajadora o para los demás.

Si se ha estado en contacto estrecho (convivientes, familiares y personas que hayan estado en el mismo lugar que un caso, mientras el caso presentaba síntomas a una distancia menor de 2 metros durante un tiempo de al menos 15 minutos) o se ha compartido espacio sin guardar la distancia interpersonal con una persona afectada por el COVID-19, tampoco hay que acudir al puesto de trabajo, incluso en ausencia de síntomas, por un espacio de al menos 14 días. Durante ese periodo hay que realizar un seguimiento por si aparecen signos de la enfermedad.

Si se es vulnerable por edad, por estar embarazada o por padecer afecciones médicas anteriores (como, por ejemplo, hipertensión arterial, enfermedades cardiovasculares, diabetes, enfermedades pulmonares crónicas, cáncer o inmunodepresión) no se tendrá que acudir al centro de trabajo. En caso de que no se puedan realizar tareas a distancia, hay que contactar con el médico para que acredite, en su caso, que efectivamente hay que permanecer en una situación de aislamiento a efectos laborales y, si así fuese, se considerará una situación asimilada a accidente de trabajo para la prestación económica de incapacidad temporal.

Medidas por desplazamientos al trabajo

Priorizar las opciones de movilidad que mejor garanticen la distancia interpersonal de aproximadamente 2 metros. Es preferible en esta situación el transporte individual.

Si se desplaza al trabajo andando, en bicicleta o moto:

  • No es necesario llevar mascarilla.
  • Guardar la distancia interpersonal cuando se camine por la calle.

Si se usa un turismo:

  • Extremar las medidas de limpieza del vehículo.
  • Evitar que viaje más de una persona por cada fila de asientos.
  • Mantener la mayor distancia posible entre los ocupantes.

Si se coge un taxi o un VTC:

  • Viajar una persona por cada fila de asientos.
  • Mantener la mayor distancia posible entre los ocupantes.

En los viajes en autobús, en transporte público, metro o tren:

  • Se mantiene la distancia de seguridad.
  • Se guarda la distancia interpersonal con los compañeros de viaje.
  • En el caso de los autobuses públicos, el conductor velará porque se respete la distancia interpersonal.
  • Al bajar y subir guardar la distancia de seguridad.
  • Usar mascarilla higiénica.

Si fuera necesario, se debe organizar la entrada al trabajo de forma escalonada para evitar aglomeraciones en el transporte público y en la entrada a los centros de trabajo.

No obstante, los desplazamientos para ir al lugar de trabajo deberán realizarse siguiendo las recomendaciones del Ministerio de Transportes. De este ministerio depende que se modifiquen las medidas establecidas por la empresa.

La empresa facilitará equipos de protección individual a aquellas personas trabajadoras que se desplacen hasta su centro de trabajo mediante el transporte público, por no estar garantizado el cumplimiento de las distancias de seguridad.

Medidas en el centro de trabajo

Medidas organizativas

Entrada, permanencia y salida del trabajo

La empresa escalonará los horarios lo máximo posible si el espacio de trabajo no permite mantener la distancia interpersonal en los turnos ordinarios, contemplando posibilidades de redistribución de tareas y/o teletrabajo.

En los centros dónde existan turnos de trabajo se establece un periodo de esparcimiento para evitar el no mantenimiento de la distancia de seguridad en la entrada y salida

Organización de los puestos de trabajo

La disposición de los puestos de trabajo, la organización de la circulación de personas y la distribución de espacios (mobiliario, estanterías, pasillos, etc.), en el centro de trabajo modificarán tantas veces como la situación lo requiera.

Tareas y procesos

Las tareas y procesos laborales deben planificarse para que las personas trabajadoras puedan mantener la distancia interpersonal de aproximadamente 2 metros, tanto en la entrada y salida al centro de trabajo como durante la permanencia en el mismo.

La reincorporación a la normalidad de aquellas actividades que comporten riesgo de aglomeración debe producirse en último lugar. En todo caso, no se realizarán de actividades que impliquen aglomeraciones de personas.

Actuaciones ante la detección uno o varios casos de contagio por COVID-19

Ante el contagio de una persona trabajadora por COVID-19, deben estar previstas las medidas necesarias subsiguientes:

  • Desinfección del área en caso de infección de una persona trabajadora.
  • Medidas de cierre o aislamiento de la zona afectada.
  • Detección de posibles contactos en el ámbito laboral, etc.

En los centros de trabajo dónde concurran trabajadores de diferentes empresas será la empresa o en su defecto, la persona trabajadora, la que recabará información sobre las medidas que el titular del centro haya establecido en el centro de trabajo.

En caso de que algún trabajador o trabajadora sintiera posibles síntomas:

  • Avisar inmediatamente a la dirección o responsable del servicio en REDconsultora.
  • Avisar a la dirección del centro de trabajo.
  • Si se empieza a notar síntomas, extremar las precauciones tanto de distanciamiento social como de higiene mientras se esté en el puesto de trabajo.
  • Contactar de inmediato con el médico de atención primaria o con el teléfono de atención al COVID-19.

Si una persona trabajadora resultara positivo en COVID-19:

  • Deberá notificarlo a la empresa, para que esta pueda adoptar las medidas necesarias en el centro de trabajo y así preservar la salud e integridad del resto de compañeros/as.
  • La empresa informará lo antes posible a todas las personas trabajadoras que hayan estado en contacto con la persona infectada con COVID-19 para que contacten con el Servicio Público de Salud y valoren si es necesario su aislamiento preventivo.

A tales efectos, la persona trabajadora mantendrá un registro diario con las personas del ámbito laboral o personas usuarias con las que se ha estado en contacto, que hará llegar a la dirección de la empresa en los tiempos y forma que se fijen.

  • La empresa procederá al desalojo total o parcial de la zona para proceder a la desinfección inmediata del lugar de trabajo en donde se desempeñaba la persona infectada, y todas las zonas comunes en las que tuvo presencia. En el caso de que la empresa no sea titular del centro de trabajo recabará información suficiente sobre esta medida

Si una persona trabajadora presenta síntomas de infección por COVID-19, pero no es un caso confirmado, deberá:

  • Comunicarlo de forma inmediata a la empresa.
  • Contactar con el Servicio Público de Salud para explicar su sintomatología.
  • Seguir las instrucciones médicas.

Pueden establecerse planes de continuidad de la actividad ante un aumento de las bajas laborales del personal o en un escenario de incremento del riesgo de transmisión en el lugar de trabajo. Se pueden contemplar posibilidades de redistribución de tareas y/o teletrabajo, como ya se ha realizado, para evitar contactos y desplazamientos.

Medidas higiénicas

Orden y limpieza

Facilitar el trabajo al personal de limpieza cuando se abandone el puesto, despejando lo máximo posible.

Limpiar el área de trabajo usada por un empleado en cada cambio de turno.

Realizar tareas de ventilación periódica en las instalaciones; y, como mínimo, de forma diaria y por espacio de cinco minutos.

Tirar cualquier desecho de higiene personal -especialmente, los pañuelos desechables- de forma inmediata a las papeleras o contenedores habilitados.

En el caso que las instalaciones sean titularidad de la organización:

  • Reforzar las tareas de limpieza en todas las estancias, con especial incidencia en superficies, especialmente aquellas que se tocan con más frecuencia como ventanas o pomos de puertas, así como todos los aparatos de uso habitual por los empleados, desde mandos de maquinaria a mesas y ordenadores.
  • Los detergentes habituales son suficientes, aunque también se pueden contemplar la incorporación de lejía u otros productos desinfectantes a las rutinas de limpieza, siempre en condiciones de seguridad.
  • En todo caso, se debe asegurar una correcta protección del personal encargado de la limpieza. Todas las tareas deben realizarse con mascarilla y guantes de un solo uso.
  • Una vez finalizada la limpieza, y tras despojarse de guantes y mascarilla, es necesario que el personal de limpieza realice una completa higiene de manos, con agua y jabón, al menos 40-60 segundos.
  • En caso de los uniformes de trabajo o similares, serán embolsados y cerrados, y se trasladarán hasta el punto donde se haga su lavado habitual, recomendándose un lavado con un ciclo completo a una temperatura de entre 60 y 90 grados.

La organización es responsable de proveer un aprovisionamiento suficiente del material de limpieza para poder acometer las tareas de higienización reforzada a diario. Entre ellos lejía y productos autorizados por el Ministerio de Sanidad para desinfectar.

Gestión de los residuos

La gestión de los residuos ordinarios continuará realizándose del modo habitual, respetando los protocolos de separación de residuos.

Se recomienda que los pañuelos desechables que las personas trabajadoras empleen para el secado de manos o para el cumplimiento de la “etiqueta respiratoria” sean desechados en papeleras o contenedores protegidos con tapa y, a ser posible, accionados por pedal.

Todo material de higiene personal (mascarillas, guantes de látex, etc.) debe depositarse en la fracción resto (agrupación de residuos de origen doméstico que se obtiene una vez efectuadas las recogidas separadas).

En caso de que un trabajador presente síntomas mientras se encuentre en su puesto de trabajo, será preciso aislar el contenedor donde haya depositado pañuelos u otros productos usados. Esa bolsa de basura deberá ser extraída y colocada en una segunda bolsa de basura, con cierre, para su depósito en la fracción resto.

Equipos y dispositivos compartidos

No utilizar equipos y dispositivos de otras personas trabajadoras. En caso de que sea necesario, aumentar las medidas de precaución y desinfectar antes de usarlo. Si no es posible, lavarse las manos inmediatamente después de haberlos usado.

En el caso que existan dispensadores de agua manual se prohíbe su uso, de igual manera el uso de cafeteras, calentadores de agua, o uso de menaje común es espacios para el descanso de personal.

Usar alfombrillas desinfectantes a la entrada del centro de trabajo si la dirección del centro lo ha establecido.

Medidas de cada persona trabajadora

Distanciamiento social y laboral

Evitar el saludo con contacto físico, incluido el dar la mano.

Mantener la distancia interpersonal (aproximadamente 2 metros).

La persona trabajadora de REDconsultora colaborará con la entidad titular del centro de trabajo en las siguientes consideraciones:

  • Controlar el aforo máximo que deberá permitir cumplir con el requisito de distancia interpersonal.
  • Habilitar los mecanismos de control de acceso en las entradas.
  • Guardar la distancia interpersonal de todo el público, incluido el que espera y el resto de las personas trabajadoras; y en cualquier caso, deben evitarse aglomeraciones de personal.

Se adoptarán medidas para evitar el contacto con superficies que puedan estar contaminadas (por ejemplo: mantener las puertas abiertas para evitar contacto con pomos, manillas, etc.).

Se recomienda promover las reuniones por teléfono o videoconferencia, especialmente si el centro de trabajo no cuenta con espacios donde los trabajadores puedan respetar la distancia interpersonal.

Higiene personal

Evitar tocar los ojos, la nariz o la boca.

Lavar frecuentemente las manos con agua y jabón, o con una solución hidroalcohólica:

  • Después de toser o estornudar.
  • Después de tocar superficies potencialmente contaminadas.

Tratar de que cada lavado dure al menos 40 segundos.

Cubrir la nariz y la boca con un pañuelo desechable al toser y estornudar, y desecharlo a continuación a un cubo de basura que cuente con cierre. Si no se dispone de pañuelos, emplear la parte interna del codo para no contaminar las manos.

Equipos de protección

No es imprescindible usar mascarilla durante la jornada laboral si la nueva evaluación del riesgo de la tarea no lo requiere. Bastará con mantener la distancia interpersonal, no obstante la empresa facilitará equipos de protección individual cuando los riesgos no puedan evitarse o no puedan limitarse suficientemente por medios técnicos de protección colectiva o mediante medidas o procedimientos de organización del trabajo.

La empresa y personas trabajadoras, consensuarán estas medidas para minimizar el contacto entre las personas trabajadoras y las personas usuarias.

No obstante, el uso de mascarillas deberá realizarse siguiendo las recomendaciones del Ministerio de Sanidad.

Desplazamientos de trabajo

Se recomienda evitar desplazamientos de trabajo que no sean esenciales y que puedan solventarse mediante llamada o videoconferencia.

Medidas después de ir al trabajo

Cuidar las distancias y las medidas de prevención de contagios e higiene en el hogar, máxime si conviven con personas de grupos de riesgo.

El Ministerio de Sanidad recomienda cumplir estrictamente lo establecido en una guía, que contiene un recordatorio de las principales obligaciones previstas en la normativa vigente, junto a sugerencias que son igualmente importantes para prevenir los contagios y luchar así contra el COVID-19. Ver haciendo click aquí

Descarga el borrador del PLAN DE CONTINGENCIAS PARA EL RETORNO A LOS CENTROS DE TRABAJO en el periodo de crisis COVID-19 haciendo clic en el siguiente enlace

P.E.5-1-DOC-5-PC-RetornoCentrosTrabajo_borrador.pdf (7 descargas)

 

FUENTES DE INFORMACIÓN

Procedimiento de actuación para los servicios de prevención de riesgos laborales frente a la exposición al nuevo coronavirus (SARS-CoV-2). Ministerio de Sanidad.

Procedimiento de actuación frente a casos de infección por el nuevo coronavirus (SARS-CoV-2). Ministerio de Sanidad.

Medidas higiénicas para la prevención de contagios del COVID-19. Ministerio de Sanidad.

Orden SND/295/2020, de 26 de marzo, por la que se adoptan medidas en materia de recursos humanos en el ámbito de los servicios sociales ante la situación de crisis ocasionada por el COVID-19. Ministerio de Sanidad.

Documento Técnico de Recomendaciones de actuación ante la crisis por COVID-19, de los Servicios Sociales en asentamientos segregados y barrios altamente vulnerables. Ministerio de Derechos Sociales y Agenda 2030.

Real Decreto-ley 12/2020, de 31 de marzo, de medidas urgentes en materia de protección y asistencia a las víctimas de violencia de género.

Prevención de riesgos laborales vs. COVID-19 -Compendio no exhaustivo de fuentes de información -. Instituto Nacional de Seguridad y Salud en el Trabajo (INSST).

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